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SEGUNDO PREMIO
CHONA LA MALVADA
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TERCER PREMIO
EL COLEGIO ENCANTADO
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CHONA LA MALVADA
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EL COLEGIO ENCANTADO
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Hace muchísimo tiempo existieron dos enamorados llamados Arminda y Sebensui . Ellos estaban viéndose a escondidas, pues tenían un problema, Arminda estaba destinada a casarse con Aridane un príncipe del reino vecino.
Sebensui hizo todo lo que pudo para convencer al padre de Arminda para que ésta pudiera casarse con él, pero su padre lo que hizo fue encerrarla en la cueva más alta.
Entonces Arminda inventó un medio de comunicación para intentar hablar con Sebensui y consiguió a través de su amiga Guacimara que llevaba la comida.
Un día Arminda le dijo a Guacimara que le trajera pinturas para hacer pintaderas que le servirían de símbolos para comunicarse con su enamorado.
Cada símbolo significaría una cosa que ella le diría a su amiga para que ésta se lo explicara a Sebensui y poder hablar : El sol, significa “ En la mañana” ,los triángulos significan “ escaparemos en canoa” y el cuadrado con círculos dentro “ A la isla vecina”, al final se fueron de esa isla y se casaron y aunque después los apresaron no podían separarlos porque eran matrimonio.
En un desordenado y lúgubre sótano, habitaban cientos de objetos abandonados, juguetes con los que ningún niño jugaba, cuadros, enseres y recuerdos olvidados , allí tumbado en un tiesto rodeado de flores de azafrán, se encontraba el viejo Zeque, no comprendía porqué se encontraba en aquella situación, él no había hecho nada malo, aunque a veces cuando se lamentaba de ello, la malvada y presumida bruja pintada en la pared le decía que lo habían abandonado, por no hacer bien su trabajo, que no era hacer el vago en un precioso centro de flores, como él hacía, sino espantar a los pájaros, para algo era un espantapájaros, pero cómo iba él a espantarlos si en la casa no había pájaros y no podía recordar que alguna vez lo hiciera, solo recordaba las manos cariñosas de su madre, que una vez lo hubo terminado lo puso en un hermoso lugar lleno de flores de colores y agradables perfumes desde allí se veía el exterior y podía observar como la gente que pasaba se quedaban mirándolo y exclamaban ¡qué lindo espantapájaros!.






